Search for content, post, videos
No se ha declarado el Banner bannerIntext en la DataNo se ha declarado el Banner bannerIntext en la Data

¡Nunca dar por garantizado!

 

Uno de los casos más interesantes, y de gran aprendizaje para mi, en la práctica clínica fue cuando empecé a atender parejas buscando terapia sexual. Trabajaba en ese entonces en una clínica privada con muchos médicos internistas que sugerían terapia conmigo a algunos pacientes, como yo recomendaba a otros pacientes que vieran el médico para apoyarse en medicamentos durante períodos más críticos del dolor psíquico.

La multidisciplinariedad es clave porque los seres humanos no somos partes desconectadas, al contrario, somos un todo que se expresa de muchas maneras también corporales. Un dolor de cabeza, una gastritis, cualquier síntoma cuenta una historia, tiene una emoción vinculada y hay que entender eso, escuchar es lo que hace posible un real y efectivo diagnóstico.

​Después de la consulta con el médico para ayuda con la infertilidad, una joven pareja, que llevaba 4 años casados y sin conseguir concebir, llegó a mí, pero con una advertencia previa del médico: esa pareja no tenía dificultad para quedar embarazados, sino que ella aún  era virgen,  y ninguno de los dos había logrado saber ni dónde ni cómo era la penetración vaginal. Muchas veces damos por garantizado que cualquier persona sabe todo acerca del cuerpo y del sexo, y eso es un grave error!!! La exploración del cuerpo no es un tema solo del placer, es de aprendizaje, de autoconocimiento y de educación sexual. Más allá de clases, de películas y lecturas sobre el tema cada uno se apropia de su cuerpo a partir del toque, del sentir, del comunicarse con el placer.

​Para tal pareja, hicimos una necesaria terapia, en donde fui buscando imágenes de la anatomía masculina y femenina para mostrarles como se llama, como se puede estimular cada parte de su cuerpo y dejarse sentir, y sobretodo disfrutar de ese camino para que el mismo proceso de embarazo fuera no solo un proyecto de vida, sino un camino placentero, sexualmente, para ambos y más que todo gratificante emocionalmente.