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¡Muévete en la oficina!

Foto: Unsplash.com

Si eres de esas personas que apenas te da el tiempo para levantarte en la mañana, ducharte, desayunar algo rápido e irte corriendo al trabajo para estar en la oficina gran parte de tu día, te conviene leer esto para romper con el sedentarismo, un fenómeno que acarrea muchas enfermedades para quienes llevan una vida de poca actividad física. Esto en parte se debe, por desgracia, a esa gran maravilla llamada tecnología. Gracias a ella no tenemos mucha necesidad de movernos y agitar positivamente nuestro corazón, nuestra respiración, nuestras extremidades, porque desde nuestro computador resolvemos muchas de las faenas laborales y hay poco tiempo y espacio para el ejercicio.

 

Si trabajas en casa tampoco te libras, y hasta puede ser peor. Te despiertas, te pones unas pantuflas y de tu habitación caminas a al computador. Sólo unos metros te separan del ordenador. Mal negocio.

 

Y tampoco creas que ir al gym una hora por las noches ayuda mucho. Si las otras 23 horas las pasamos sentados o acostados al dormir, somos básicamente unos sedentarios. Es necesario cambiar un poco los hábitos. Por eso te daremos unos tips que te ayudarán, sin muchas complicaciones, a combatir los problemas del sedentarismo.

 

Mueve tu cuerpo (discretamente)

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Supongamos que estás instalado en tu oficina y no puedes levantarte. Tienes mucho trabajo. Si no puedes levantarte de tu silla, mueve constantemente y con discreción tus piernas, alza y baja los brazos y haz algunas repeticiones de movimientos de muñecas o cuello, de arriba a abajo y de izquierda a derecha. Además de que tendrás tus músculos activos, te relajarás.

 

Cada hora, levántate unos minutos

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Procura y oblígate bajo cualquier pretexto, levantarte de tu silla. El motivo es lo de menos, pero procura estar dos o tres minutos de pie. Lávate la cara en el baño, tómate un vaso de agua, date un paseo por el pasillo. Lo que sea.

 

Cara a cara

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Olvídate del teléfono, si puedes. En vez de llamarle a la extensión de los colegas de la oficina, trata de levantarte y caminar hasta su lugar para solucionar el asunto que ibas a resolver vía la extensión telefónica. No es para que te pases en grandes charlas (pensarán que buscas perder el tiempo), sólo dices lo que necesitas decir y listo, de vuelta a tu lugar.

 

La llamada que ayuda

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El teléfono celular es útil por una razón: puedes caminar con él mientras charlas. Si haces o te hacen una llamada, párate y camina alrededor de tu escritorio o mesa. Ve de aquí para allá, incluso hasta puedes hacer alguna flexión. Serán unos minutos bien aprovechados.

 

Escaleras, lo mejor

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Sube por las escaleras cada que puedas. Olvídate del ascensor siempre que se te ocurra. Y no sólo para subir escaleras, es tanto mejor bajarlas, se activan más músculos, así no te agotas, y harás un fantástico ejercicio cardiovascular.

 

Hazte camino al andar

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Diversos estudios demuestran que el simple hecho de caminar una hora durante el día ayuda a reducir peso y equilibra muchos signos vitales. Si caminas a buen paso durante unos minutos todo tu cuerpo lo agradecerá.

 

Bendita intimidad

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Si es el caso que trabajas en casa o tienes una oficina para ti solo, puedes levantarte cada hora y hacer ciertas cosas sin la mirada curiosa de compañeros de trabajo. Puedes flexionarte, hacer sentadillas, estirarte. Todo lo que quieras para mantener tus niveles bien activos.