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Habla Gillian Flynn, creadora de ‘Sharp Objects’

Amy Adams es la periodista Camille Preaker. Foto: Cortesía

‘Heridas abiertas’ (Sharp Objects) es la serie de HBO (Domingos 8 p.m.) que está dando de qué hablar por ser un thriller que atrapa desde el primer momento y que además cuenta con la majestuosa actuación de Amy Adams. Gillian Flynn es la autora y creadora del libro y de otros títulos tan importantes como Gone Girl y Dark Places, y así habla de este fascinante relato criminal.

 

Como autora de la novela original, ¿fue importante para ti ser parte del equipo que llevó la historia a la pantalla?

Sharp Objects fue mi primer libro y fue el último en llegar a la pantalla, por lo que sentí que tenía una suerte de comunión con este libro particular. Y quería asegurarme de que la adaptación fuera correcta. Fue el proyecto que más sensación me daba de poder descarrilar, para serte sincera. Porque tiene un toque gótico y sentía que, en las manos equivocadas, podía terminar demasiado teatralizado. Demasiado aterrador. Y si los elementos equivocados de los aspectos equivocados fueran acentuados y se les restara importancia a los elementos correctos, se perderían elementos de los personajes, se perdería Camille, por eso sentí la necesidad de estar involucrada.

 

Previamente se estaba desarrollando como una película, ¿es así?

 

Sí, pero siento que está muy bien como serie de televisión y estoy sumamente agradecida de que la televisión se haya convertido en una plataforma viable para este tipo de contenidos en el tiempo que pasó. Porque no lo era cuando comenzamos a hablar de adaptar este libro al cine. La televisión no existía para contar este tipo de historia. HBO estaba medio empezando a hacerlo y es como si de repente Netflix hubiera irrumpido en la escena y todos los demás hubiesen comenzado a hacer lo mismo. Es como si de repente nos hubiese tomado por sorpresa el darnos cuenta de que estábamos contando historias tipo largometraje y pudiéramos permitirnos presentar un libro en profundidad. Estoy agradecida por ello, porque creo que, si hubiéramos intentado adaptar Sharp Objects como película habría sido factible, ya que con 250 páginas es el más corto de mis libros, y parecería muy factible hacerlo en formato de película, pero me preocupa que al intentar condensarlo todo se pudiera perder el personaje de Camille y que pudiera terminar siendo convertido en una película de terror en lugar de un estudio de personajes.

 

Foto: Cortesía

¿Fue el ritmo un desafío en la adaptación para televisión?

 

Sí que lo fue. ¿Cuándo le haces saber a la gente que ella se corta? ¿Cuándo les dices que Marian murió? En la misma sala había algunas personas con mucha experiencia en televisión y yo, que soy escritora de novelas y que me oponía a ciertas propuestas. Marti (Noxon) escribió el piloto y reveló los cortes al final del primer episodio, a lo cual me opuse firmemente. Yo decía que lo dejáramos para más adelante, que estábamos revelando el misterio demasiado pronto. Mantuvimos ese tipo de intercambios a lo largo de todo el proceso. Pero al adaptarlo para televisión hoy por hoy, está dirigido a un público que está acostumbrado a ver un episodio tras otro, así es que hay que capturar a la audiencia al final del episodio uno. Entonces, es curioso cómo empezamos a cambiar el ritmo para adaptarnos a los hábitos televisivos del público actual.

 

Qué tal fue para tí retomar el libro… lo escribiste en 2006. ¿Cómo te sentiste al volver a trabajarlo casi 12 años después?

 

Sí. Salió en 2006. Ahora soy madre y esposa, y uno pensaría que mi forma actual de pensar sería muy diferente de la actitud de Camille, y lo interesante fue la poca divergencia en cuanto a mi actitud, lo sencillo que fue volver a meterme en el cerebro de Camille. Volví casi inmediatamente a los mismos ritmos.