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Geotormenta, película recomendada: Tener el control fue un gran error

A propósito del estreno de Geotormenta, te traemos en exclusivo desde Los Ángeles un adelanto de lo que promete esta cinta de acción que se estrena esta semana.

 

Geotormenta es una “popcorn movie” (una película para ver mientras se come crispetas). Así se les llama a estas producciones de sugestivos efectos especiales, hechas para verse en pantallas gigantes y con un sistema de sonido envolvente que logren captar toda la atención del espectador. Por muy bueno que sea su televisor y sus parlantes, el DVD que le están vendiendo en la calle o el enlace en Internet, no le pueden ofrecer las verdaderas bondades que sí en cambio va a encontrar desde hoy en las salas.

 

Si quiere disfrutar de verdad esta película, vaya a verla en cine, con crispetas, gaseosa y el celular apagado. Cuánta armonía en una sola frase.

 

La mayoría de historias de este tipo, en las que a nuestro planeta le quedan pocas horas de existencia, nos han mostrado que el malo está afuera, en el espacio. Asteroides enormes que al impactarnos no nos darían tiempo ni de tomarnos la última selfie o un ejército de marcianos a los que les caemos mal y deciden exterminarnos. Al final La Tierra se salva, la esperanza vuelve a nosotros y Aerosmith, canta “I don’t want to miss a thing” en Cabo Cañaveral para recibir a los astronautas que nos salvaron. Si no entendió lo anterior le tengo una buena noticia: usted está muy joven.

 

Geotormenta plantea una premisa distinta. Parte del supuesto de que nuestros problemas respecto al cambio climático y los desastres naturales son cosa del pasado. Hemos logrado desarrollar un sistema que controla el clima y lo mantiene en perfectas condiciones. La historia se le ocurrió al escritor y director Dean Devlin cuando su hija de seis años, le preguntó por qué razón no se construía una máquina que arreglara el cambio climático.

 

Así aparece el personaje de Jake Lawson, un científico e ingeniero que crea “Dutch Boy” (el niño holandés), una máquina que controla el clima en todo el mundo.

 

El problema ya no es el clima, ahora es el poder que concentró tener acceso al control de la máquina, pues mediante ella pueden causarse enormes catástrofes, como una geo tormenta capaz de borrar del mapa países enteros en cuestión de minutos. El malo aquí no es un marciano, el malo es uno de nosotros.

 

El actor escocés Gerard Butler, su protagonista, es buena gente por definición y muy interesado por los temas relacionados con la exploración del hombre en el espacio y el futuro de la especie humana, podríamos decir que comparte ambas características con el ingeniero Lawson.

 

El guión de Geotormenta llegó a sus manos la misma semana en la que vio el documental “Hubble” que trata acerca de las misiones en el transbordador espacial del mismo nombre. Había quedado fascinado con la historia de estos astronautas, en sus propias palabras, por su humildad y su coraje.

 

Uno de los protagonistas del documental, el astronauta Mike Massimino, inspiró a Butler para construir el personaje de Jake. Por intermedio de su agente, el actor le envió al ingeniero y profesor su saludo de admiración. Una gran sonrisa le iluminó la cara cuando nos contó que tan solo diez minutos después recibió un mensaje de vuelta del propio Massimino, quien le decía que su película favorita y la de toda la tripulación del transbordador era 300 (una de las películas más exitosas de las cuarenta y tres que ha hecho Butler hasta ahora).

 

Massimino le contó que estando en el espacio y siempre antes de dar el primer paso hacia la oscuridad (el momento en el que el Sol se encuentra detrás de La Tierra) uno de sus colegas decía: “caminaremos por la sombra” una frase que pronuncia el Rey Leonidas, interpretado por Butler en 300. El actor también había inspirado al astronauta.

 

 

Geotormenta es una película para comer crispetas, pero también despertará el interés de algunos por saber más de las probabilidades, si es que existen, de que un invento de este tipo pueda alcanzar la realidad. Si insiste en el DVD o en el enlace en Internet, con seguridad no habremos fracasado como especie, tal vez solamente yo habré fracasado al escribir este artículo.

 

Por Octavio Galvis